Hay gente con suerte que disfruta ya de las merecidas vacaciones. Hay gente con menos suerte que espera disfrutar dentro de poco de vacaciones. Para ir pasando el tiempo, nada mejor que un picnic al campo o la playa en el fin de semana. Buen tiempo, aire libre y comida informal con la familia o con amigos, para ganarle el pulso a la espera.

Entre Martha Stewart (que no me conoce de nada) y una servidora, que las ha españolizado en idioma y tuneado en costumbres, hemos llegado a las siguientes conclusiones:
MENU
Reglas fundamentales para escoger el menú: que sea fácil de transportar, que se pueda preparar con antelación, y que se sirva a temperatura ambiente. Hay que evitar las salsas. Cuestión de que no se desparramen y lo pringuen todo. Es conveniente evitar cualquier plato que necesite cortarse, son mejores los que pueden consumirse sólo con un tenedor, o comerse con la mano.
APERITIVOS
Diferentes frutos secos. Más sanos y con más posibilidades de llegar enteros que las clásicas patatas fritas (ricas, pero con todos los números para acabar hechas miguitas de tamaño mínimo).
ENSALADAS
Ricas, sanas y frescas, son ideales para un picnic, pero es mejor evitar las basadas en lechuga o vegetales tiernos de hojas verdes. Se estropean con el calor, y pueden llegar “lánguidas”. Mucho mejor las ensaladas a base de verduras más consistentes troceadas o de cereales tipo arroz, quinoa, cus-cus… Una buena idea para una ensalada fácil de transportar, aquí.

PLATO PRINCIPAL
Indispensable: una vez más, que sea fácil de transportar, que no haya que calentarlo, que se pueda comer sin mucha ceremonia, que sea diferente. Fácil, sencillo, rico: los bocadillos. No hay nada más delicioso que un bocadillo de pan tierno y crujiente relleno de rodajitas de tomate, un chorrito de aceite de oliva virgen y lonchas de jamón ibérico. Hay que tener en cuenta la opción vegetariana. Una idea deliciosa es sustituir el jamón por tofu, y añadirle hojitas de albahaca fresca.
Otra idea recomendable: las tartas saladas o cakes salados. Variando los ingredientes y manteniendo la base, podemos lograr infinidad de combinaciones. Un par de recetillas aquí y aquí.
POSTRE
Sin duda, frutas frescas. Para los golosos: galletas o unos cupcakes de naranja con naranja confitada (incomodos de transportar, sí, sin dudarlo, aunque existen unos contenedores ideales para hacerlo, pero era la mejor manera de presentar la receta de hoy).
COMO LLEVARLO, COMO SERVIRLO, COMO COMERLO
Una bonita tartera de gran tamaño para la ensalada y para el aliño un frasco de cristal que cierre bien. Lo añadiremos en el último momento. Papel de cocina o de horno para envolver los bocadillos, y tuppers ligeros, son mejores opciones que los envoltorios de plástico, o los contenedores de usar y tirar. Mejores, más bonitos y más ecológicos.
Lo mismo para la vajilla. No es cuestión de transportar la porcelana fina, que quedaría estupenda pero peligrosamente frágil. En lugar de los feos y fáciles-de-salir-volando-contaminándolo-todo platos de plástico de usar y tirar, las vajillas de melamina de colores son ligeras, alegres y de vuelta en casa, al lavavajillas.
Cubiertos y vasos: idem de idem.
Servilletas de tela, o bien trapos bonitos de cocina que pueden cumplir múltiples funciones (envolver alimentos y después utilizarlos como manteles individuales). Que no se nos olvide un mantel gigante para servir el picnic sobre el suelo. Y si queremos llegar al colmo del refinamiento, unos mullidos cojines pueden venir de perilla para estar más cómodos.

Bien, ya tenemos la comida lista, preparada para llevar ¿Dónde lo metemos?
Lo mejor es utilizar dos contenedores diferentes. Una cesta grande para los alimentos que no necesitan frío, y una nevera para los que deben mantenerse frescos. Colocamos los más pesados debajo, y entre capa y capa de comida es conveniente intercalar una superficie dura, como por ejemplo una tabla de cortar (de nuevo, las de melamina son ideales) que resultará bastante útil a la hora de disponer de un soporte donde colocar los vasos y las bebidas.
Por último no hay que olvidar llevar dos bolsas grandes. En una de ellas meteremos todos los desperdicios, el campo o la playa se merecen una limpieza exhaustiva. En la otra todos los cacharros y vajilla sucios.
¡Felices picnics!
CUPCAKES DE NARANJA CON NARANJA CONFITADA

Ingredientes: (12 cupcakes)
Para la base:
2 tazas de harina
1/4 de cucharadita de bicarbonato
1/2 cucharadita de levadura
1/4 de cucharadita de sal
20 cl de nata espesa
la ralladura de la piel de una naranja (sólo la parte naranja)
el zumo de 1/2 naranja
1 cucharada de agua de azahar
125 gr de mantequilla
2/3 de taza de azúcar
2 huevos
Para la decoración:
1 taza de crema de mantequilla ( 1 taza de azúcar glas y 85 gr de mantequilla a temperatura ambiente
12 rodajitas de naranja confitada ( 2 naranjas pequeñas, 1 taza de azúcar, 1 taza de agua)
1.- Precalentamos el horno a 160 grados. Colocamos en los moldes los papelillos rizados. Reservamos.
2.- En un bol grande tamizamos la harina junto con la levadura, el bicarbonato y la sal. Por otro lado, y en otro bol mezclamos el zumo de naranja con la nata espesa, la ralladura de naranja y el agua de azahar
3.- En otro recipiente batimos la mantequilla a temperatura ambiente con las varillas hasta que quede cremosa y de color más claro. Añadimos el azúcar y seguimos batiendo hasta que la mezcla resulte ligera y esponjosa. A continuación incorporamos los huevos, uno a uno, batiendo a velocidad baja.
4.- Ahora añadiremos con cuidado la harina, alternándola con la preparación anterior de zumo de naranja y nata. Hay que incorporar bien los ingredientes, pero sin batir en exceso, para que la masa siga resultando esponjosa.
5.- Rellenamos hasta 3/4 de su capacidad cada uno de los papelillos rizados en los moldes. Horneamos durante 25 minutos aproximadamente. Una vez horneados sacamos el molde y dejamos enfriar sobre una rejilla. Desmoldamos los cupcakes cuando estén completamente fríos.
6.- Decoramos los cupcakes:
Para ello vamos a preparar la crema de mantequilla batiendo la mantequilla durante 2 min. con las varillas eléctricas, para a continuación ir incorporando el azúcar glas poco a poco y a velocidad baja. Cada vez que incorporemos un poco de azúcar, batiremos a velocidad alta para airear la crema. El resultado debe ser una crema esponjosa y muy pálida. Guardamos en el frigorífico hasta que vayamos a usarla.
Preparamos las naranjas confitadas:
Lavamos bien las naranjas, descartamos los extremos y las cortamos en rodajas finas. Más o menos en unas 6 rodajitas cada naranja. Quitamos las pepitas.
Calentamos el azúcar y el agua en una sartén grande dejándola hervir más o menos durante 5 minutos a fuego bajo. Añadimos las rodajas de naranja, colocándolas de tal manera que ocupen una sola capa. Dejamos hervir a fuego bajo hasta que estén tiernas (unos 30 minutos, dependerá del grosor de las rodajas) dándoles la vuelta de vez en cuando.
Trasladamos las naranjas a un recipiente que aguante el calor, y vertemos por encima el almíbar. Dejamos que se enfríen completamente.
7.- Cortamos la parte superior de cada cupcake para nivelarlos si les ha quedado copete.
Ponemos la crema de mantequilla en la manga pastelera y ajustamos una boquilla de agujero simple redondo pequeño. Untamos cada cupcake con un poquitín de crema, colocamos encima una rodajita de naranja confitada, y decoramos alrededor de la naranja confitada con puntitos de crema de mantequilla.
Imprimir la receta: Cupcakes de naranja con naranja confitada
¡Se acabó! ¡Hasta el moño estoy de los cupcakes! No solamente he hecho los que han salido en el blog, sino muchísimos más, así que… “¡Sefiní!” (Cuando vea la bonita ortografía francesa mi señor esposo…)
(A quien pueda interesar: las fotos de la playa fueron tomadas en Miami Beach)
¡Feliz, feliz verano!


















