La primera vez que NO llegué a Lyon tenía 19 años y estaba sola. Era de noche, noche cerrada de un diciembre tardío y casi navideño.
La primera vez que NO llegué a Lyon, el autobús en el que viajaba, después de unas 16 horas de trayecto, decidió averiarse en medio de la carretera y quedar tirado a 50 kilómetros de su destino final.
La primera vez que NO llegué a Lyon los teléfonos móviles eran artefactos del futuro, y mi francés era tan precario como poca mi experiencia.
La primera vez que NO llegué a Lyon, conseguí hacerme entender, conseguí un teléfono, conseguí que mi príncipe azul viniera a rescatarme y me sacara de aquella pesadilla. Yo no llegué. Lyon, bella más que muchas otras, llegó a mí.

Más que la segunda ciudad de Francia, más que la considerada por muchos como la capital mundial de la gastronomía, más que 500 hectáreas reconocidas por la UNESCO como patrimonio de la humanidad, más que la cuna de personajes tan famosos como Paul Bocuse o los hermanos Lumière (Lyon y la luz siempre unidas), mucho más…

Muchos años ya de recuerdos, propios y sobre todo ajenos, porque he conocido esta ciudad no sólo a través de mis sentidos, sino a través de la memoria de otros.
Una copa de “Kir Royale” (champagne y licor de cassis) en un bouchon lyones, una noche con Philippe.
Subiendo la colina de Fourvière hasta llegar a la basílica coronada con una virgen dorada, y desde allí, a su lado, contemplar la espléndida vista.
El color del viejo Lyon, que me recuerda otros colores de otras épocas, que se pierde en un laberinto de calles, edificios y ventanas, que contemplo asombrada y emocionada por tanta belleza.
La ciudad de Antoine de Saint-Éxupery, autor de “El Principito” , y ya sólo por eso, Lyon me fascina.
Una copa monumental de helado en una cafeteria a la que me lleva la memoria de Philippe y no la mía, de sus salidas nocturnas, de su vida antes de mi.
Mis niños jugando en el parque de la Tête D’Or en aquel verano del calor…
El último libro sobre el chocolate que encuentro en una maravillosa librería dedicada únicamente a los libros de cocina en la Place Bellecour…
Y ante todo, la ciudad del francés más importante de la historia: el mío.


Del libro “Je veux du chocolat!!!” de la cocinera irlandesa Trish Deseine, extremadamente fáciles, peligrosamente deliciosas, perfectas para la practica de la chocolaterapia… (redoble de tambor….)
TRUFAS DE CHOCOLATE NEGRO

Ingredientes:
450 gr de chocolate negro (de la mejor calidad posible)
250 ml de nata líquida con un 35% de materia grasa
cacao en polvo (de la mejor calidad posible)
coco rallado
almendras picadas
1.- Comenzamos cortando en trozos pequeños y regulares el chocolate (en mi caso he utilizado tabletas de chocolate negro con un 70% de cacao).
2.- Calentamos la nata en un cazo hasta que esté a punto de hervir, y la vertemos sobre el chocolate, con cuidado. Con una cuchara mezclamos suavemente, comenzando por el centro, hasta que el chocolate se funda completamente. Metemos la mezcla en la nevera hasta que se enfríe y tome la consistencia adecuada, aproximadamente 2 horas.
3.- La mezcla (más correctamente: la ganache) debe estar lo suficientemente fría como para poder moldearla con las manos, pero no tanto como para que se quiebre al intentar coger pequeñas porciones con una cucharita.
4.- Formamos pequeñas bolitas, y las rebozamos en las diferentes coberturas: cacao amargo en polvo, coco rallado, almendras picadas… Volvemos a meter las trufas en la nevera para que estén bien frías antes de consumirlas sin complejos.
Imprimir la receta: Trufas de chocolate negro

“La nostalgia es la novia de los buenos recuerdos a la luz de una vela”. Grand Corps Malade. Rencontres.














Mujer!!! ya has vuelto!!! te he echado de menos,,,, Se nota, por el cariño con el que escribes lo mucho que te gusta Lyon, y los estupendos recuerdos que tienes….
Las trufas tienen una pinta espectacular, tengo una debilidad especial por ellas. Creo que me gustan más que los bombones!!!
Un beso fuerte y bienvenida!!!
Bea
Que bien que estes de vuelta!
Me encanta como escribes y como describes las cosas, las fotos impresionantes y la receta…. que me da un “yuyu” tienen que estar buenisimas, choco, choco y mas choco que ricas!!!
Un ebsazo enorme wapa! y encantada de que nos sigas deleitando con estas estupendas recetas y presentacion.
Que bonito!!! Tomo nota de Lyon, la verdad es que Francia tiene lugares maravillosos, pero se nota que para ti Lyon es algo más!!
Las trufas pues no sé, que me chiflan, pero mejor no probarlas porque si no, no paro!!
Bienvenidaaaaaa!!
besazos
Perfectas trufas, provocativas a más no poder. Preciosas fotos, preciosa historia de la primera vez que NO llegaste a Lyon. Feliz regreso.
Un besote.
Me ha encantada el post!!! Ah, y que buena pinta tienen estas trufas!!!
Marta desde Philadelphia.
Hola Sonia!! Te echaba de menos… tus historias, tus viajes, tus fotos, tu sencillez,… tu cocina!! Lyon ante tus ojos se ve precioso. Me han entrado muchísimas ganas de tomarme una copa de ese Kirn Royale y de meterle la cuchara al helado de Phillipe (con su permiso y tu permiso, por supuesto). Te puedes creer que nunca he leído “El Principito”?? Me lo apunto junto con “Moby Dick” para ir a buscarlo a la librería.
Acerca de las trufas no te digo nada, puesto que mi receta es la misma, del mismo libro, eso sí, en español.
Besos…
Hola Sonia, cuanto tiempo sin saber de ti , pero ya veo que no cambias y sigues así de maja y simpática como siempre, pero claro con esas trufas tan perfectas que has creado no me extraña, vamos que ahora mismo me comía una de cada, muchos besos, pepa.
Qué gusto leerte de nuevo, se te echaba mucho de menos, y has vuelto con un post precioso, las ciudades en que uno ha amado son siempre mágicas.
Aunque me gusta muchísimo Francia y todo lo francés, no sé por qué nunca me ha llamado la atención Lyon, pero después de leerte…tengo que ir!
Muchos besos y bienvenida.
Hola Sonia,
Tus fotos de Lyon me encantan, me dan ganas de partir ya para conocerla.
La trufas son belissimas, para mi pueden ser con un café solo que yo soy portuguesa
Un beso
Moira
Durante tu descanso vacacional me he empapado de tus comentarios y tus magníficas propuestas…deseaba tu regreso para seguirte asíduamente, pero no esperaba algo que me llegara tan hondo.
En quince días me caso y abandono mi ciudad para descubrir otra, la de mi futuro marido. Espero poder hablar de ella en un futuro con tanto amor como el que se desprende de las líneas que tu dedicas a Lyon.
Todavía estaba pensando en cuál de tus recetas sería la primera en probar…está claro. Estas trufas serán las primeras.
Gracias por venir, gracias por pasaros por aquí. Un beso grande a todos. Sonia
Pasé por fuera de Lyon, veo que merece la pena hacer una entrada.
Bienvenida y gracias por tu retorno tan magistral.
Besos.
Bienvenida! y celebrando tu vuelta con chocolate negro!! Apunto Lyon como otro destino recomendable, besos.
Yo no soy muy chocolatera pero esas trufas me están mirando fijamente, tienen que estar deliciosas.
Bienvenida de nuevo a este mundillo, echaba de menos tus viajes y tus palabras.
Un abrazo,
María José.
He reconocido todos y cada uno de los rincones que aparecen en tus fotos, como si fuera ayer cuando dejé Lyon, como si nunca me hubiera ido. La tienda de música de Vieux Lyon, la Fourviére, la Place des Terreaux, por donde pasaba cada mañana, camino del metro (a la vuelta me bajaba en Croix-Rousse, para no tener que subir la cuesta
Qué recuerdos…. me alegro de que estés de vuelta, y gracias por tu relato, me has llevado de vuelta a mi Lyon.
Un beso.
Me apunto destino Lyon!
Estas trufas son pecado capital…
Besos,
Eva.
¡Tienes más peligro que una caja de bombas…! ¡Cómo se te ocurre poner esta receta…!¡he babeado solo de leerla…!
¡T´odio, t´odio toa!
Un besote…¡NO, QUE HAY GRIPE “A”!
Un afectuoso saludo para ti y para tu Philippe.
¡Bueno, va, un besote y que sea lo que Dios quiera!
Vaya con las trufas, qué pinta!!!Uy, los recuerdos, cómo son y cómo vienen a la mente en seguida con un olor, un sabor, un viaje… No conozco Lyon pero ya tengo unas cuantas razones para hacerlo. Un beso enorme y me alegro de tu vuelta,
Como siempre conmovedora, interesante, linda…
Gracias por compartir con nosotros tus viajes y tus aprendizajes.
Géniale.Les photos sont magnifiques.Que de souvenirs…. La balade dans le vieux Lyon, les vacances, merveilleux souvenirs!!!!je n’ai pas encore essayé les truffes mais je vais le faire très vite. Les photos font envie. Grosses bises, à bientôt . Çoise
Si Lyon no fuera ya uno de mis lugares especiales por conocer (uno de tantos), tu post me haría incluirlo de inmediato en la lista.
¡Excelente terapia esas trufas!
Un abrazo
Tienes esa manera tan especial de contar las cosas…
Yo todavía no he llegado a Francia, pero es de público dominio que siento especial debilidad. Creo que es un país bonito de cabo a rabo, para no perderse un rincón, sus comidas, sus castillos, sus campiñas… Mis padres están ahora mismo en Nantes y los alrededores y están alucinando con todo aquello.
Supongo que cuando los peques sean algo más mayores, podremos pasear por el pais vecino.
Sobre tu hombre, lógico que adores la tierra que le vió nacer. Me pasa a mi con Zaragoza!
Besitos sin gluten y me llevo una trufita con tu permiso.
Hola Querida Tia!!
)
Tus fotos de Lyon son increibles!! Me gusta esta vision de mi ciudad “natal”.
Hoy voy a poner mis fotos de Marruecos en mi blog.
Un enorme beso!!!!
Te quiero .
Mathieu ( mi profesora de español viene de Murcia, y me llama Mateo!
Desde que conocí tu página me doy el placer de viajar por sitios exóticos y paladear bocados exquisitos.
De repente mi pantalla se llena de susurros franceses y aroma de cacao ….
Millones de gracias a todos por venir por estos lares y aquellos. Lyon es verdaderamente una ciudad muy especial para mi. No solamente por mi señor esposo, sino porque de allí es mi familia francesa (la mal llamada familia politica. Odio la politica, pero no así a la familia de mi marido, muy al contrario).
Gracias especiales a mi querida cuñada Françoise, más “soeur” que “belle-soeur”.
Besos a todos.
Merveilleux !! Fantastiques !! Tu es la repera limonera….
Besos.
Bien venida Sonia,me alegro que estes de nuevo contandonos tus maravillosos viajes y haciendonos disfutar de unas trufas tan deliciosas.
Besets.
bienvenida, espero que difrutaras tus vacaciones.Sonia que bonito lo que cuentas y como lo haces, con tanto cariño yo desde aquí me inmaginos esos maravillosos lugares.
De las tufra te dire que están para comersela ya.
Besos.
Supongo que para ti fue durito pero niña es una historia tan romantica, lo del principe azul me ha conquistado
)) (suspiro jajajaja)….y tus fotos y tu receta son tan deliciosas como lo que escribes…besitos
Ay Sonia, pensé que la que volabas eras tú y desde que he entrado en tu blog que me siento como en una nube. Qué fotografías consigues!!!!! Me encantan las trufas, y las recomendaciones para un buen picnic sirven para todo el año aquí en mi zona.
Gracias por compartir estos escritos, hacen volar.
Un abrazo fuerte y bienvenida de nuevo.
Ana
Preciosas fotos y riquísimas frutas. Por un momento no sabía en qué país estaba…
Besos.
Sonia: me encantó lo que escribiste… tan real que emociona.
La fotos bellisimas.
Pasando a la comida, que decir?
Las trufas se ven deliciosas, y seguro que asi lo estaban. Si las tuviera enfrente no dejo ninguna.
Un beso grande.
Hola! Mis ultimas fotos estàn en mi blog!
Besos.
Mathieu
No sabría qué aplaudir…las fotos, las trufas o la forma en que nos transportas a tus recuerdos.
Un besazo
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