Boeuf Bourguignon

28 comentarios »

Acabamos de llegar del cine, después de acudir al estreno de no me acuerdo que episodio de la Guerra de las Galaxias (ya ha llovido desde entonces…). Preparo la cena. Estoy sola. No recuerdo a santo de qué tengo el rodillo de madera en las manos. Nadie puede verme. Con el delantal puesto, sujeto bien fuerte el rodillo, y con una habilidad propia de un maestro Jedi, doy unos pases fantásticos por el aire con mi espada-rodillo de luz, imitando casi a la perfección el sonido del arma cortando el aire. Doy una vuelta y otra al estilo del mismísimo Luke Skywalker (menos mal que no se me ha ocurrido peinarme con los moños-ensaimada de la princesa Leia) y lucho con un oponente imaginario, vueltas y más vueltas, emocionada… hasta que el vecino que pasa en ese momento por la calle se queda pasmado mirando, y busco desesperadamente un sitio donde esconderme… Tierra, por favor, por favor, por favor….¡¡¡¡TRÁGAME!!!

Que tire la primera piedra quien tras ver una película de kung fu (mal llamadas “de chinos”) no ha salido del cine dando patadas al aire y cortando ladrillos a golpe de canto de mano. Que tire la primera piedra quien tras ver a Fred Astaire en plena acción, no ha intentado marcarse unos pasos de claqué sobre el parquet del salón. Que tire la primera quien después de tragarse todas las pelis de “Tiburón” no ha sentido un escalofrío de terror en el mar al notar un ligero roce en la pierna…

DSC_0009

Hace más o menos un año que leí el libro “Julie and Julia, My year of cooking dangerously” de la famosa bloguera Julie Powell, pero sólo fue hace unas semanas que vi la película basada en el libro, y protagonizada por Meryl Streep y Amy Adams. En mi humilde opinión, aparte del fantástico trabajo de Meryl Streep, entretiene y poco más, pero si alguien la ha visto, comprenderá por qué, sin dejar pasar más de un día, me lancé desesperadamente a la cocina. No podía, no lo soportaba, era superior a mi… mi mente, mi cuerpo y mis anhelos culinarios, me obligaron a cocinar un “Boeuf Bourguignon” al más puro estilo de Julia Child en su libro “Mastering the Art of French Cooking”.

Me decidí por una versión más ligera que la de Julia Child, evitando en cierta medida las grasas de origen animal, y aumentando la cantidad de verdura. La primera vez que lo hice incluí champiñones, pero debo decir que me gusta más sin ellos, así que doy la receta según mis preferencias. En cuanto al vino (para ser puristas deberíamos utilizar un Borgoña, el cual no suelo tener a mano) utilicé un Rioja joven. He aquí el resultado. Será suficiente decir, que desde entonces he vuelto a repetir tres veces.

BOEUF BOURGUIGNON

Bourguignon

Ingredientes:

3 cucharadas de aceite de oliva

1,200 kg de carne de ternera (para estofar, y de la mejor calidad posible) cortada en cubos para estofar, que no sean demasiado grandes

2 zanahorias grandes peladas y cortadas en trozos de unos 2 cm

1 cebolla pequeña picada

sal y pimienta

2 cucharadas de harina

3 tazas de vino tinto (cuanto mayor sea la calidad del vino, mejor será el resultado)

2 1/2 tazas de caldo de carne

1 tomate pequeño rallado

2 dientes de ajo

1/2 cucharadita de tomillo

1 hoja de laurel

unas 20 cebollitas francesas

1 cucharada de aceite de oliva y otra de mantequilla

1 taza de caldo de carne

un ramito de hierbas compuesto de: 4 ramitas de perejil, una hoja de laurel, 4 ramitas de tomillo.

1.- Precalentamos el horno a 230º.

2.- Con papel de cocina secamos uno a uno, todos los trozos de carne. Reservamos. Calentamos 3 cucharadas de aceite de oliva en una sartén grande. Cuando el aceite esté muy caliente, doramos la carne por todos los lados. Poco a poco, con cariño y con cuidado. Una vez dorados los sacamos a un plato y reservamos.

3.- En la misma grasa de la sartén, salteamos las zanahorias y la cebolla picada. Una vez que las verduras estén bien doradas añadimos la carne que teníamos reservada. Salpimentamos al gusto, y espolvoreamos con las dos cucharadas de harina. Removemos para cubrir bien la carne con la harina. En este momento pasamos carne y verduras junto con la grasa y jugos a una cocotte (estaría encantada de decir que dispongo de una cocotte esmaltada tipo Le Creuset, pero no, así que utilicé una de pyrex con tapa y listos). Metemos la cocotte SIN LA TAPA en la posición central del horno precalentado, durante 4 minutos. Al cabo de este tiempo volvemos a darle unas vueltas a la carne y volvemos a hornear durante otros 4 minutos. El propósito de este proceso es dorar la harina para que se forme una “costra” alrededor de la carne.

4.- Sacamos la cocotte del horno y bajamos la temperatura del mismo a 150º. Vertemos el vino y el caldo de carne en la cocotte. Añadimos el tomate rallado, los dientes de ajo aplastados con un golpe de cuchillo, el tomillo y la hoja de laurel. Cubrimos, ahora sí, con la tapa y colocamos la cocotte en la parte baja del horno. Horneamos durante 3 horas hasta que la carne este muy tierna.

5.- Mientras se cocina la carne preparamos las cebollitas francesas. En una sartén grande calentamos el aceite y la mantequilla. Cuando empiece a burbujear añadimos las cebollitas peladas y enteras. Salteamos durante unos 10 minutos para que se doren lo más uniformemente posible.

6.- Añadimos la taza de caldo, el ramito de hierbas, sal y pimienta. Cubrimos la sartén y bajamos el fuego. Deben cocinarse durante unos 40 minutos, hasta que estén tiernas y el caldo se haya evaporado. Retiramos las hierbas.

7.- Cuando la carne está tierna, incorporamos todas las cebollitas a la cocotte y mezclamos con cuidado. Probamos y rectificamos la sal. Debe quedarnos una salsa ligeramente espesa.

8.- Servimos muy caliente junto con puré de patatas o arroz blanco.

Imprimir la receta: Boeuf Bourguignon

Está riquísimo, y aunque lleva un cierto trabajo no es un plato complicado. Sólo por el nombre merece la pena hacerlo. Después de repetir treinta veces que ibamos a comer Boeuf Bourguignon, mi hijo pequeño al probarlo exclamó: ¡Ah, vale, ESTOFADO! ¡Niños…..!!!!

“Paratos”

15 comentarios »

A mi contrario le apasiona pasearse por los grandes almacenes de tecnología e informática. Una pasión como otra cualquiera.

Bueno, a mi contrario y a mis tres hijos. Me pregunto que éxito espectacular tendría el comercio que lograra aunar tecnología, fútbol y coches. Todo en uno. Para mi desgracia, seguramente, marido e hijos olvidarían qué existe un mundo fuera. Y si a eso le añadiesen vendedoras guapas, seguro que mis dos hijos adolescentes hasta olvidaban el nombre de su madre. (Hijos, no marido… ¡Qué bonita es la ignorancia!)

Mayo con fechas

¿Qué puedo hacer? Ellos son así. Y como a la fuerza ahorcan, he terminado por disfrutar yo también del paseo entre estanterías de ordenadores, cámaras de fotos y otros chismes de cuya jerga no estoy al corriente. Pero al final, y como un imán, siempre termino, yo sóla, en la parte dedicada a los electrodomésticos de cocina, verdaderos reyes de mi corazón. Adoro los aparatos de cocina, me apasionan. ¿Qué puedo hacer? Yo soy así.

Hace unas semanas, recibí una invitación para disfrutar en primicia de un nuevo electrodoméstico de Moulinex. Un rallador y cortador eléctrico que permite realizar estas labores muchas veces pesadas y largas, de forma sencilla, y directamente al plato. Tenía que probarlo. ¿Cómo renunciar a un nuevo aparato, el cual podría disfrutar antes que la mayoría del resto de los mortales?

fresh_express

Cuando lo recibí y saqué de la caja, me sorprendió su apariencia compacta y moderna. No es un aparato excesivamente grande, pero si más sólido de lo que me esperaba. Por otra parte me gustó su diseño alegre y lleno de color, lo cual es otra de sus ventajas. Consta de 5 conos con diferentes funciones de rallado y cortado, y cada una de ellas corresponde a un color diferente. Dichos conos pueden guardarse de manera cómoda junto con el cuerpo del aparato.

Collage Moulinex

Hasta ahí, todo lo suficientemente bien para alegrarme de buscarle un sitio en mi cocina. Quedaba la prueba más importante, la de su uso. Y llegado este punto tengo que hacer una confesión importante: nací torpe y moriré torpe. Mis manos no quieren colaborar muchas veces conmigo, y mucho menos cuando se trata de la manipulación de cualquier objeto que implique el uso de botones, cables o lucecitas varias (por no tener, no tengo ni carnet de conducir). En cambio me resultó bastante fácil ajustar los conos en su sitio, enchufar el nuevo invento y darle al botón para comenzar a ver que rallaba mis zanahorias perfectamente, y con el grosor adecuado. Pude cortar el repollo ahorrando un montón de tiempo, y sin que corrieran peligro mis dedos (que sólo tengo diez en las manos y los aprecio un poco). Conclusión: me ha gustado de verdad.

"Mi nuevo parato"

Agradezco muchísimo a Moulinex el regalo y estoy segura de que me será de gran utilidad en la cocina. No hablaría de ello si no fuera así.

Y para muestra un botón. Me encanta la siguiente ensalada, a la que recurro a menudo porque en mi casa ha pasado a ser un clásico. Siempre he rallado y cortado las verduras “a mano”. Creo que a partir de ahora lo haré con mi nuevo y flamante “PARATO”.

COLESLAW (o Ensalada de Col)

Coleslaw

El éxito de esta ensalada depende definitivamente de un mínimo número de secretos. A saber:

Por supuesto, y en primer lugar, la calidad de los ingredientes. Resulta obvio, y es válido para cualquier plato.

El uso de las semillas de hinojo. Me acuso a mi misma de prescindir de algún ingrediente que no tengo cuando sigo una receta y quedarme tan ancha. En ésta ensalada el éxito de la misma viene asegurado por las semillas de hinojo, que le aportan su peculiar sabor.

Las verduras, tanto la zanahoria como la col, deben rallarse lo más finas posible y del tamaño de un bocado. Nada de largas y gruesas tiras de col. El trabajo es mayor de esta manera, pero muchísimo más agradable. Hasta ahora cortaba finas tiras de col con un cuchillo muy afilado.

El reposo de la ensalada para armonizar sabores. Fundamental. Es necesario prever la realización de la ensalada con un mínimo de 2 horas.

Y por fin, la receta:

Ingredientes:

4 tazas de repollo rallado

1 taza de zanahoria rallada

1/2 cucharadita de semillas de hinojo

1/2 taza de mayonesa

1 cucharada de vinagre de sidra

1 cucharadita de azúcar

sal al gusto

1.- Rallamos las verduras lo más finas posible, y del tamaño de un bocado. Las cantidades que aparecen en los ingredientes son orientativas. Podemos añadir una taza de zanahoria, y poner una menos de col. Al gusto.

2.- En un bol grande mezclamos la mayonesa con el vinagre, azúcar, sal y semillas de hinojo. Añadimos la salsa a las verduras anteriormente preparadas.

3.- Mezclamos bien, cubrimos y dejamos reposar en la nevera durante al menos 2 horas.

4.- Servimos y disfrutamos alegremente esperando a que, de una vez, llegue la primavera.

Imprimir la receta: Coleslaw

Por cierto, si queréis imprimir la hoja del calendario correspondiente al mes de mayo, podéis hacerlo pinchando en Mayo