Será porque pertenecer a una generación que ha crecido con semejante protagonista del concurso más popular en la televisión de aquellos años, marca mucho. O será porque de niña soñaba con una cucurbitácea tuneada en carroza por obra y gracia del hada madrina. No sé por qué será, pero siempre me maravillo ante la belleza que la naturaleza ha imprimido en una simple calabaza.

Éstas son las fotos más deslumbrantes que he encontrado en la red. Me gustaría decir que su autoría me corresponde, pero ni mucho menos es así. Doy las gracias a todos esos fotógrafos anónimos que han colaborado (sin saberlo) en este post. La belleza debería ser un bien común.

Y por si no me había bastado con limpiar los mejillones, esta semana toca pelar calabazas. Será que sufro un brote de masoquismo culinario. Pero el resultado merece la pena. Es una receta para hacer cualquier día, sencillísima, y perfecta para este recién estrenado otoño.

Utilizo una olla exprés para esta crema. Si no se dispone de ella, igualmente se puede realizar en una cacerola grande, aumentando por supuesto el tiempo de cocción.

CREMA DE CALABAZA CON ARROZ

Ingredientes:

750 gr  de carne de calabaza (ya se ha pasado el mal trago de pelarla)

1/2 litro de caldo vegetal casero

1/2 litro de leche descremada

2 cucharaditas de ras el hanout (para más información pinchar aquí). Si no disponemos de esta mezcla de especias, podemos añadir 1/2 cucharadita de canela, pero con ras el hanout resulta insuperable

Sal y pimienta (al gusto)

Arroz blanco basmati en la cantidad que nos apetezca

1.- Dentro de la olla exprés (o en la cacerola) ponemos la carne de calabaza, el caldo, la leche, las especias, la sal y la pimienta. Cerramos la olla con cuidado y dejamos que se cocine durante 6 minutos. Si lo estamos haciendo en una cacerola, hasta que la carne de la calabaza esté tierna.

2.- Con una batidora, o con la thermomix, trituramos la calabaza ya cocida con el resto de los ingredientes hasta convertirla en un puré fino.

3.- Servimos bien caliente acompañado de un par de cucharadas de arroz blanco, y espolvoreado con un poquitín de ras el hanout, o de canela.

Imprimir la receta: Crema de calabaza con arroz

Y dado que el plato es de una sencillez extrema, una idea para la presentación del mismo un poquito más elaborada.

Buscamos una calabaza bonita, del mismo diámetro de la sopera donde vayamos a presentar la crema. Cortamos la parte superior de la misma: el “sombrero” de la calabaza. Lo vaciamos hasta donde podamos de su carne. Quitamos la tapa a la sopera y la sustituimos por el sombrero adornado con unas hojas bonitas. Incluso podemos cortar una muesca en el borde lo suficientemente grande para que asome el cucharón. Me recuerda a la carroza de Cenicienta.