Lo siento… Estoy de vuelta.

Un acertijo: un lugar del mundo. Las pistas: pequeños recuerdos de una gran ciudad. Solución: al final (sin trampas, por favor).

1.- Su castigo: el frío. Convencida estoy de que tiene allí su cuna, a orillas del lago Michigan y se extiende por el mundo sin compasión. Obligatoria la filosofía de la cebolla: cientos de capas de ropa y no dejar ni un centímetro al descubierto. Tal vez los ojos (conviene ver), aunque duelan. Un mes de febrero llegué a conocer 21 grados bajo cero.

2.- Sus personajes: Al Capone y sus secuaces dejaron la marca de una refriega pistolera en un muro exterior de su catedral. Peligrosos años 20. Más tarde, la música negra y el blues, causaban sensación en los garitos más oscuros de la ciudad. En la actualidad y hasta su pronta mudanza, el futuro presidente y su mediática esposa residen allí.

3.- Su apodo: “The Windy City” (“La ciudad ventosa”). Eso es hacer de la necesidad, virtud, y ni el mejor publicista podría superarlo. ¿Qué tenemos un clima de perros? ¡A promocionarlo!

4.- Su premio: la arquitectura y el arte. Junto con Nueva York, fue cuna de los primeros rascacielos (hasta el día de hoy, la torre Sears es la más alta del país, en el año 2011 el español Santiago Calatrava lo superará con su obra “The … Spire”). Morada de innumerables pinturas y esculturas modernas, Wright, Van der Rohe, Chagall, Moore, Miró o Picasso dejaron su huella y su obra.

5.- Su deporte: el beisbol. Mis hijos son fans de los White Sox (lo siento Cubs). Soportar un partido a la intemperie, bajo la nieve, marca mucho. ¡Criaturas, qué valor!

6.- Sus señas culinarias (en realidad, las mías, pequeños pedazos de glotonería):
El mejor ginger ale con naranja del mundo en uno de mis restaurantes favoritos: “Big Bowl”. Un delicioso asiático cerca de la Avenida Michigan.

Las mejores palomitas con caramelo al otro lado del charco: “Garrett” en la Avenida Michigan.
Los mejores cheese cakes del universo: “Cheesecake Factory””, bajo la torre Hancock ¡en la omnipresente Avenida Michigan!

Hace unos días regresé de allí. Tuve suerte. A pesar de que no dejó de nevar, la temperatura solamente descendió a cinco grados bajo cero. Mi destino favorito. Mi ciudad al otro lado del Atlántico: CHICAGO.

Nueva sección que tal vez sólo dure lo que esta entrada: “Cómo decorar la mesa, sin dejarse un dineral en el intento”

BAJOPLATOS DE SERVILLETAS PARA LA MESA DE NAVIDAD

Ingredientes:

- Nuestro mantel, vajilla, cubertería y cristalería favoritos
- Servilletas de tela que combinen con el resto de elementos. Deberán medir un mínimo de 50×50 cm
- Una tabla de planchar y una plancha.

Cada vez que realicemos uno de los pasos, plancharemos la servilleta con esmero para fijar los pliegues con el calor. No es difícil, sólo divertido. Las instrucciones, en el vídeo de abajo:


Servilleta de Navidad from Sonia Martín on Vimeo.

PD: Gracias a Antonio por la foto de Chicago de noche… Un verdadero lujo.

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