Corría el mes de diciembre del año 2008 (como quien dice hace dos telediarios), cuando en un ataque “servilleteril” de primera magnitud, se me ocurrió iniciar en este blog una nueva sección: “Cómo decorar la mesa sin dejarse un dineral en el intento”.
En aquella fiebre pasajera, aprendí más de diez plegados distintos de servilletas (por cierto, que uno de ellos, el de abanico, podéis observarlo en la foto de más abajo), muy monos todos . Es fácil, es barato y es divertido. Y yo me pregunto… ¿Es útil?
Harta ya de tanto pliegue, y tras dar la tabarra a familia, amigos y compañeros con semejante habilidad, con el cambio de estación, nada mejor que encaminar el interés hacia otra parte de la mesa. Y como una se empeña en buscar el equilibrio allá donde vaya, nada mejor que centrarse en el centro. El de la mesa.

(Vaca del Paseo de la Castellana, en Madrid, fotografiada por Guillermo, y tuneada en cartel primaveral por la autora de estas lineas)
Reunirse en torno a una mesa para celebrar, para comer, junto con la familia o los amigos, es una actividad sumamente reconfortante. No sólo se comparten alimentos, sino momentos gratos, experiencias y calidez humana. Es acogedor y agradable para todos una mesa bonita, cuidada y arreglada con el corazón, más que con el bolsillo.
Una de las mejores actividades para practicar la austeridad y combatir la archiconocida crisis es invitar en casa a aquellos con los que queremos compartir nuestros platos favoritos. Con mucho cariño. (Lo que mis hijos adolescentes, tan adorables ellos, llamarían filosofía “Happy Flower”)
Un centro de mesa colorido, natural, y sobre todo barato. Y lo bueno, es que una vez terminada la comida, puede servirnos de postre.
CENTRO DE MESA CON PORTAVELAS DE MANZANA

Necesitamos:
Manzanas de diferentes colores
Ramas verdes (en este caso de jazmín)
Dos velitas pequeñas
Una fuente o plato bonito, que nos servirá de base
Para realizar el portavelas de manzana:
Utensilio para hacer bolitas de melón (Desconozco por completo el nombre exacto)
Primero fabricamos los portavelas de la siguiente manera:
Centro de mesa con portavelas de manzana from Sonia Martín on Vimeo.
A continuación no tenemos más que colocar manzanas en la fuente y sobre ellas las manzanas-vela. Situamos estratégicamente las ramas verdes, para dar color.
A tener en cuenta:
Es un centro de mesa, lo que quiere decir que habrá gente que querrá hablar y verse mientras come, por lo tanto cuidado con hacer una torre de manzanas demasiado alta. Es incomodísimo mover la cabeza de un lado a otro de la dichosa torre para hablar con el de enfrente.
En cuanto a las velas, lo mejor es que sean blancas, sin olor (de este modo no molestarán ni interferirán con los aromas de la comida) y con una base metálica, para que al fundirse no manchen las manzanas de cera.
Y un brindis por la primavera.












