Ha llegado el momento de confesar uno de los vicios más arraigados en cualquier cocinero que se precie: comprar, acumular, almacenar, coleccionar……. CHISMES.
Con la excusa de que es necesario un utensilio determinado para cada tarea específica dentro de la cocina, damos rienda suelta a nuestra irresistible pasión. ¿Quién no ha llegado a casa escondiendo “el vergonzoso alijo”, y se ha dirigido a la cocina para deslizarlo sigilosamente en el cajón? ¿Quién no ha sufrido la amenaza de abandono del hogar por parte del cónyuge si entraba un artilúgio más en la cocina? ¿Quién no ha empujado con saña un cajón, porque se empeña en no querer cerrarse debido al overbooking cacharreril?
He aquí varios chismes específicos y “completamente” necesarios para dedicarse al mundo del cupcake (se ruega no se desvele la inutilidad de algunos de ellos en los comentarios, la autora corre el riesgo de que se entere el marido y confirme sus profundas sospechas cuando se pregunta : ¿Para qué ……. sirve ésto?)

1.- Moldes para magdalenas, cupcakes o muffins. De diferentes tamaños. En la foto para cupcakes mini y cupcakes de tamaño normal. El molde de tamaño “jumbo” (no aparece en la foto) se usa normalmente para muffins. Es conveniente utilizar papeles rizados, sino deberemos engrasar cada cavidad del molde antes de rellenarlos de masa.
2.- Papeles rizados de diferentes tamaños y colores. Los blancos o marrón oscuro son los más habituales en las tiendas. Existen muchos otros modelos de diferentes colores o diseños. Quedan estupendos si se combinan convenientemente con el cupcake (geniales los de rayas marrones para los de chocolate). Se pueden encontrar en algunas tiendas online y en tiendas especializadas.
3.- Este pequeño cucharón no es utensilio específico de cupcakes, pero verdaderamente útil a la hora de medir la misma cantidad de masa para cada uno de las cavidades de los moldes. Asegura el mismo tamaño y el mismo tiempo de cocción.
4.- Brochetas de madera. Se utilizan para medir el punto de cocción de la masa. Un palillo cualquiera cumple la misma función.
5.- Varillas. Para batir la mantequilla, la masa, montar claras… De usos casi ilimitados. De máxima utilidad las varillas eléctricas. Las hay bastante económicas. Ahorran mucho trabajo y esfuerzo, y a falta de KitchenAid, cumplen su cometido perfectamente.
6.- Rejilla metálica para dejar que se enfríen los cupcakes al sacarlos del horno y al desmoldarlos. Permite que el aire pase por debajo y se enfríen con mayor rapidez.
7.- Unos guantes de latex siempre vienen bien si vamos a utilizar colorantes alimentarios potentes.
8.- Termómetro de repostería con clip incorporado. Muy útil para medir la temperatura del chocolate, el punto del azúcar cuando vamos a elaborar un almíbar o un caramelo, para realizar coberturas especiales en las que se necesite calor. El clip es perfecto para engancharlo en el cazo.
9.- Y ahora necesito a alguien que me diga cómo se llama este utensilio tan mono que en inglés es “flower nail”. Todavía estoy practicando en el arte de crear flores y adornos con las diferentes coberturas. Si tomamos la varita de este cacharrito entre los dedos, podemos ir haciéndolo girar al tiempo que creamos las flores con las diferentes boquillas de la manga pastelera sobre su parte plana cubierta con un trocito de papel aluminio o de horno (Última hora: no estoy del todo segura pero creo que es un “clavo para flores”)
10.- Espátula pequeña de repostería. El ángulo que forma la lámina metálica con el mango es perfecto para extender la cobertura sobre los cupcakes con facilidad.
11.- Colador chiquitito para espolvorear azúcar glas o cacao. Sin comentarios.
12.- Manga pastelera pequeña con diferentes boquillas. Existen mangas de plástico desechables, prácticas pero mucho menos ecológicas. Esta manga de Ateco se puede meter en el lavavajillas para limpiarla vuelta del revés. Las diferentes tipos de boquillas merecen un post aparte. Se puede comprar un juego de las mismas o bien por separado según vayamos avanzando en las diferentes decoraciones.
Existen muchos más cacharritos estupendos. Estos que aquí aparecen están esperando con ansia nuevos compañeros.
La receta de hoy es sencillamente deliciosa y fácil. Resultona y magnífica para realizar con niños que pueden ir metiendo las cerezas en la masa.
CUPCAKES DE CEREZA Y ALMENDRAS

(variación de una de las recetas del libro “Cupcakes” de Martha Stewart)
Ingredientes:
(para 15 minicupcakes)
60 gr de mantequilla
70 gr de almendras molidas
65 gr de harina
75 gr de azúcar
1 pizca de sal
3 claras de huevo (medianos)
1 cucharadita de agua de azahar
15 cerezas
1.- Precalentamos el horno a 200 grados centígrados. Preparamos nuestro molde de minicupcakes disponiendo un papelillo rizado en cada cavidad. Encontré estos papelillos decorados con motivos florales en color verde que les va de maravilla.
2.- En un cacito fundimos la mantequilla y la doramos ligeramente. Retiramos del fuego y dejamos enfriar.
3.- En un bol grande mezclamos con unas varillas las almendras molidas con la harina, el azúcar y la sal (de esta manera deshacemos las posibles bolitas de harina o azúcar). Añadimos las claras y batimos. Añadimos el agua de azahar y la mantequilla fundida y batimos de nuevo para mezclar bien los ingredientes.
4.- Rellenamos cada papelillo rizado con la masa obtenida hasta la mitad de su capacidad.
5.- Lavamos las cerezas, las secamos bien, y colocamos una cereza en cada cupcake, dejando el rabito fuera. Presionamos un poquito para que la masa las cubra ligeramente.
6.- Llevamos al horno y horneamos los minicupcakes durante 14 minutos aproximadamente. Transcurrido este tiempo sacamos el molde del horno y lo dejamos enfriar sobre una rejilla. Una vez que se hayan enfriado completamente desmoldamos los minicupcakes.
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Advertencia: son tremendamente adictivos, y como son pequeñitos, uno se los zampa como si de aceitunas se tratasen. Es necesario prestar atención para dejar alguno a los demás.
Otra más: Obligatorio advertir a los comensales de que el huesecillo de la cereza sigue dentro. Más que nada para evitar el que alguien se parta un diente y nos carguen con la cuenta del odontólogo.












