¡Adios vacaciones! ¡Hola Año Nuevo!

¿Quien decidió que el año nuevo empezara el 1 de enero? Seguramente alguien que:
o no tenía hijos que inauguraban un nuevo curso,
o no tenía un jefe al que se le ocurrían nuevos proyectos imposibles,
o no sabía de la existencia de las colecciones por fascículos (que invariablemente comienzan todos los años por estas fechas),
o simplemente no tenía ilusiones, y por lo tanto proyectos.
A lo sumo, el 1 de enero (supuesto comienzo de año) uno se propone pasar las siguientes vacaciones navideñas en algún sitio bien alejado. Pero el 1 de septiembre, la lista de nuevos propósitos para el año que comienza, puede ser, a menudo, tan interminable como efímera.
Por supuesto todos los años contamos con los clásicos, viejos como el mundo, pero siempre actuales. A saber:
1.- Dejar de fumar (o bien la variante: dejar de morderse las uñas)
2.- Aprender inglés
3.- Llevar una vida más sana (en sus dos vertientes: adelgazar y apuntarse al gimnasio)
Particularmente hace tiempo que decidí dejar los clásicos siempre para el año siguiente. A cambio, cada 1 de septiembre, me propongo aprender, al menos, dos cosas nuevas. Mis felices ideas han cubierto un abanico muy variado. Desde aprender biología marina de las costas españolas (¡lo juro! aunque me duró dos telediarios) a enología técnica (ese me duró dos años). Desde aprender Kung-fu (vuelvo a jurarlo) al arte de decorar con servilletas de papel. Desde aprender ruso (recuerdo lo de “tovarich”, lo demás es una neblina en mi mente) a estudiar el antiguo Egipto con todos sus faraones incluidos.
Este año me he propuesto:
Aprender un nuevo deporte (del que no voy a hablar, no sea que me llaméis snob)
Aprender todo lo que pueda sobre fotografía digital (que me tiene totalmente sorbido el cerebro)
Aprender a hacer macarons (proyecto que comparto con Ivana), y nuevas salsas de la rica gastronomía mundial.
Y como muestra un botón. Homenajeando al lugar donde paso mis vacaciones (un pueblecito de Tarragona), nada mejor que una buena barbacoa de patatas y verduras acompañada de salsa romesco.
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BARBACOA DE PATATAS Y VERDURAS

Ingredientes:
- Patatas, cebolletas, berenjenas, calabacines, pimientos… en la cantidad que a cada uno le apetezca.
- Un buen fuego de barbacoa
- Aceite de oliva
- Sal
1.-
Primer paso e indispensable para el buen termino de la operación: contar con unas manos expertas (en este caso de mi sous-chef Guillermo) que envuelvan las patatas en papel de aluminio. Hecho esto, con un cuchillo afilado, cortamos una cruz en cada patata.
2.- Partimos las verduras por la mitad longitudinalmente y las untamos ligeramente con aceite de oliva. Salamos.
3.- Cuando consigamos unas buenas brasas en la barbacoa colocamos las patatas entre ellas, y las verduras en una parrilla. Ni muy cerca para que no se abrasen, ni lejos que no lleguen a quedar tiernas.
4.- Probamos verduras y patatas pinchando en el centro, y cuando esten tiernas servimos acompañadas de …
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SALSA ROMESCO

Ingredientes:
- 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 8 tomates pequeños y maduros
- 1 cabeza de ajos pequeña
- 1 cebolleta
- 2 cucharadas de carne de pimientos choriceros
- 50 gr de almendras
- 30 gr de pan blanco
- 2 cucharadas de vinagre de jerez
- 1/2 cucharadita de pimentón picante
- sal
1.- Colocamos los tomates lavados, la cebolleta partida y la cabeza de ajos en una fuente de hornear. Pintamos la superficie de las verduras con aceite de oliva, y las metemos en el horno precalentado a 180 grados.
2.- Mientras tanto doramos las almendras en una sartén con un filito de aceite. A continuación tostamos el pan con lo que haya quedado de aceite en la misma sartén. Con cuidado de que no se nos queme.
3.- Cuando las verduras estén asadas y tiernas, las sacamos del horno y las dejamos enfriar. Pelamos los tomates y los dientes de ajo.
4.- En el vaso de la batidora, o en la thermomix ponemos las verduras asadas, la carne de los pimientos choriceros (compro unos botecitos de cristal donde ya viene la carne hecha puré), las almendras, el pan, el vinagre, el aceite de oliva, el pimentón y la sal. Lo pasamos bien hasta lograr salsa homogénea. No tenemos más que probar y rectificar de vinagre, de sal y si nos gusta, añadir un poquito más de pimentón picante.
5.- Acompañando las verduras asadas en la barbacoa, o bien las patatas, es deliciosa.
Imprimir la receta: Salsa romesco
Tengo entendido que, al igual que en otros muchos casos, cada casa de Tarragona tiene su propia receta. Cada cocinero tiene su truco. Así me la han contado a mi, y así la cuento yo. Se admiten ideas, recomendaciones, y trucos.
P.D. para todos los maqueros que pasen por aquí y por el blog de LiOnz: no es que mi consorte y yo nos copiemos los posts, es que sorprendentemente, y cada uno por su lado, coincidimos en la idea principal. Dos que duermen en el mismo colchón… Y muchísimas, muchísimas gracias, a Flavio, y a Fede, del podcast Puromac, por hablar de mi en su episodio nº 102. Sabed que os escucho y que disfruto enormemente, aunque solo sea oyendo vuestro precioso acento argentino. Gracias.












